PRESBICIA O VISTA CANSADA
La presbicia, también llamada vista cansada, no puede considerarse un defecto refractivo ni una efermedad ocular. Es simplemente un defecto fisiológico, no patológico, que comienza a aparecer cuando se llega alrededor de los 41 años. Significa que todos, tarde o temprano seremos présbitas.
La presbicia es un estado en que el enfoque del ojo se muestra insuficiente para realizar cualquier tipo de actividad en visión próxima, como leer o escribir, si no se recurre a la ayuda de unas lentes compensadoras.

¿QUÉ SIGNOS Y SÍNTOMAS ACOMPAÑAN A LA PREBICIA?
La presbicia
comienza a manifestarse entre los 40 y los 42 años y sus síntomas iniciales son muy claros: hace falta separarse de lo que estamos leyendo, o de la tarea que estamos realizando, necesitamos cada vez más luz para leer o realizar cualquier actividad en visión próxima.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO IDÓNEO PARA MI PRESBICIA?
Todos debemos ser conscientes de la importancia que tiene la adecuada compensación de la presbicia o "vista cansada" a partir de los 40 años. Debemos tener en cuenta que un 7% de españoles que sufren presbicia nunca se ha revisado la visión en centros sanitarios especializados. Eso supone que un alto porcentaje de la población tiene problemas en la realización de tareas sencillas y habituales, como leer un libro, enhebrar una aguja, cocinar, con los riesgos que esto puede causar para su calida de vida y su salud. El mejor tratamiento para la compensación óptica de la presbicia es puramente óptico:
- LAS LENTES MONOFOCALES: recomendada para aquellos que precisan poca o ninguna graduación de lejos; este tipo de lentes se pueden montar en una gafa convencional, adecuadas para realizar un trabajo que requiera visión cercana durante un prolongado periodo de tiempo.
- LENTES BIFOCALES: aunque no son la solución ideal, facilitan la visión de lejos por la parte superior de la lente y de cerc por la parte inferior, unicamente con una leve elevación de ojos o de cabeza.
- LENTES TRIFOCALES: para cubrir la visión de cerca, lejos e intermedia. Es difícil adaptarse a ellas y se nota igualmente la división entre las zonas ópticas.
- LENTES PROGRESIVAS: la mejor solución para la presbicia. Este tipo de lentes permite una visión nítida a cualquier distancia, por lo que elimina las limitaciones de la presbicia, además de ser las más estéticas.
- LENTES DE CONTACTO: la tecnología ha resuelto con eficacia el mismo problema por medio de lentes de contacto adecuadas a la presbicia, en particular las multifocales o progresivas, con alto porcentaje de éxito en las adaptaciones.